viernes, 22 de septiembre de 2017

Gobierno salvadoreño desestima acusaciones de EEUU contra José Luis Merino

 En la publicación original de esta nota se citó en un párrafo un trabajo publicado en el periódico La Estrella de Panamá, donde se cita un informe de inteligente que señala que José Luis Merino sería el supuesto dueño del grupo Proamerica. Por solicitud de los representantes legales del mencionado conglomerado empresarial retiramos del texto la información. Los abogados sostienen que es falso y difamatorio la afirmación que vincula a Merino con el grupo empresarial y que el dirigente salvadoreño no tiene ningún tipo de relación con su cliente que mantiene una conducta ética y transparentes en sus actividades financieras.

Por Maibort Petit
@maibortpetit

Pese a que un conjunto de legisladores de Estados Unidos ha acusado al viceministro de inversiones de la nación centroamericana de estar vinculado con el narcotráfico y de constituir un peligro para ese país, el gobierno y el oficialismo de El Salvador han salido en defensa del funcionario a quien señalan de ser sólo una víctima de una campaña política en su contra. De hecho ratificaron su candidatura como diputado al Poder Legislativo nacional.
Para el gobierno y la dirigencia del partido oficialista salvadoreño, el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), los señalamientos surgidos desde el seno del Congreso de los Estados Unidos donde un grupo de catorce legisladores solicitaron al Departamento del Tesoro poner la lupa en las finanzas de José Luis Merino, viceministro para la inversión de la administración de Salvador Sánchez Cerén, sólo ocultan una intencionalidad política dirigida a desprestigiar la que denominaron una carrera exitosa e intachable .

En un frente común, el oficialismo salvadoreño se ha ubicado a la vanguardia y, como un escudo, ha decidido proteger al funcionario de lo que estiman es un mero ataque político sin fundamento.

Incluso, desde las filas del FMLN, su secretario general, Medardo González, no se arredran ante los señalamientos y, en tal sentido, confirmaron la candidatura de Merino a la diputación por el departamento de San Salvador. “No vamos a abandonar en ningún momento a nuestro compañero (Merino). Por supuesto que él sigue siendo candidato”, aseveró dijo González.

Sin embargo los legisladores de EEUU creen que Merino está presuntamente vinculado a grupos de narcotráfico internacional.

En junio 19, congresistas pertenecientes a los partidos Demócrata y Republicano de EEUU, pidieron al Departamento del Tesoro una averiguación sobre las actividades bancarias relacionadas con EEUU del viceministro salvadoreño quien, según los legisladores norteamericanos integrantes del Subcomité de Asuntos del Hemisferio Occidental del Congreso y del Comité de Relaciones Exteriores, tiene un “papel central (…) en múltiples organizaciones criminales que operan en toda Latinoamérica que constituyen una amenaza significativa para los Estados Unidos”.

“El Sr. Merino es un miembro de alto rango del partido gobernante de El Salvador que tiene relaciones de larga data con redes criminales transnacionales que son objeto de investigaciones criminales en Estados Unidos por tráfico de cocaína y lavado de dinero” , dice la carta en uno de sus párrafos.

Agregan que “El Sr. Merino es un miembro de alto rango del partido gobernante de El Salvador que tiene relaciones de larga data con redes criminales transnacionales que son objeto de investigaciones criminales en Estados Unidos por tráfico de cocaína y lavado de dinero” agregando que las “estructuras financieras” controladas por funcionario salvadoreño han producido dinero que no puede ser justificado y que serviría para financiar a oficiales del gobierno de Venezuela y a las FARC de Colombia con la que ha estado vinculado durante años.

“Debido al aparente papel central del Sr. Merino en múltiples organizaciones criminales que operan en toda Latinoamérica que constituyen una amenaza significativa para los Estados Unidos, creemos que tal investigación está en los intereses de la seguridad nacional de los Estados Unidos y ayudaría a las agencias policiales a identificar y poner un alto a actividades ilegales llevadas a cabo a través del sistema financiero estadounidense”, refiere más adelante la carta.

Pero la vocería gubernamental salvadoreña le restó importancia a dicha misiva a la cual calificó como un simple documento interno de esa nación que en nada se constituye como una prueba legal en contra de José Luis Merino. En tal sentido, enfiló hacia la oposición y señaló que “la derecha” ha instrumentado una campaña mediática para atacar, al tiempo que descalificó los juicios emitidos por los congresistas estadounidenses. “La derecha levanta de manera mediática un asunto totalmente irrelevante para el país, como esta acción política de un grupo congresistas”, aseguró Eugenio Chicas desde la presidencia salvadoreña.

En defensa de Merino, también conocido con el alias de “Ramiro Vásquez”, Chicas refiere la gestión del viceministro de inversión la cual habría catapultado las empresas Alba, una posición que contrasta con los balances de dichas compañías que exhiben un saldo rojo. Obvia el defensor de su compañero de administración que, por ejemplo, la aerolínea Veca se vio obligada a suspender operaciones por insolvencias.

Desde la Fiscalía General tampoco se han hecho muchos esfuerzos por investigar las denuncias de los legisladores estadounidenses y el titular de ese despacho, Douglas Meléndez, se limitó a repetir lo que del oficialismo salvadoreño no se cansan de afirmar: “es un asunto político”.

Menéndez sólo dijo que harán consultas a Colombia para depurar el caso, al tiempo que advertía que no es su competencia inmiscuirse en los asuntos de los congresistas de Estados Unidos. “Ese expediente existe (sobre Merino) y no puedo ahondar mucho. Hemos requerido datos desde 2008 y haremos consultas a Colombia”.

El saldo rojo de las empresas Alba

Contrario a lo afirmado por Chicas, las empresas que conforman el grupo Alba están muy lejos de la bonanza y el éxito financiero, según lo dejan ver la contabilidad de las mismas.

Una muestra de ello son, aparte del citado caso de Veca, las finanzas de Alba Petróleos, las pérdidas de la Arrocera San Francisco o la venta de la planta de almacenamiento y distribución de combustibles “Schafik Handal”.

Efectivamente, las deudas con Venezuela se incrementan y de la prometedora compañía surgida en 2006 entre varias alcaldías salvadoreñas y PDV Caribe ya poco queda, por cuanto ahora son cosa del pasado la liquidez que experimentaba en aquel entonces gracias al millonario crédito otorgado por el gobierno del difunto Hugo Chávez. De hecho, la fórmula para sobrevivir ha sido la venta de activos y la adquisición de nueva deuda. Ni hablar del pago de intereses que desangra al conglomerado.

Los balances de la Tu Solidaria Ltda. de C.V., de Vuelos Económicos Centroamericanos S.A. de C.V. y de Arrocera San Francisco S.A. de C.V., sólo hacen vislumbrar la quiebra si no reciben una jugosa inyección de capital.

La deuda de Alba con Petróleos de Venezuela, PDVSA, se ha incrementado a extremos insostenibles, tanto, que sólo entre 2013 y 2014 experimentó un crecimiento de 114,5 millones de dólares. 

Esa no es la única deuda, pues también ha tenido que recurrir a un intrincado mecanismo de préstamos a sus empresas filiales, siendo que la de Tu Solidaria Ltda. de C.V., se vio obligada a vender una cartera de 19 clientes por 64,3 millones de dólares por no poder recuperar la mora de sus acreedores. Esta empresa nació de la compra de una cartera de créditos a Alba Petróleos por 95 millones de dólares y ahora ha tenido que traspasar dicha cartera a la firma Wellness Center Corp.

Otras empresas deudoras son Alba Gas S.A., de C.V., Alba Fertilizantes S.A. de C.V. y Alba Alimentos S.A. de C.V, esta última con un endeudamiento de 45,8 millones en dólares tan sólo para 2014.

Para remate, los costos operativos de Alba Petróleos son más altos que lo percibido por concepto de venta de gasolina, siendo que dicho gasto es de 994 mil dólares por encima del ingreso.

Enlodado en Panamá

De acuerdo con las investigaciones adelantas en Estados Unidos contra José Luis Merino, este habría registrado un conjunto de empresas en Panamá, las cuales le habrían servido para movilizar más de 200 millones de dólares en los bancos de esa nación que luego movilizaría a otras entidades del Caribe que funcionan como paraísos fiscales .

Se trataría de ocho sociedades anónimas, a saber, Atlantic Pacific Logistic, Inversiones para el desarrollo Internacional, Conemite Internacional, Guazapa, S.A., Subes Panamá, Alba Refining Company de Latinoamérica y Apalsa Marítima.

Se dice que Merino y sus socios constituyeron una empresa fantasma en Panamá que les servía para operar y movilizar capitales sucios investigados en Estados Unidos.

Hombre de las FARC

Ya en 2016 a Merino se le había señalado como el hombre de las Fuerzas armadas Revolucionarias de Colombia, FARC, en El Salvador, según un artículo de José R. Cárdenas publicado en la revista Foreign Policy.

También el senador Marco Rubio dijo el 29 de junio del mismo año, que Merino es el encargado de lavar dinero de las FARC y ser el traficante de armas. “Este tipo (José Luis Merino) es de primera categoría, un lavador de dinero de clase mundial, traficante de armas de las FARC… ¿Por qué este tipo no es sancionado?” .

Cuentas pendientes

La presidenta del Subcomité del Medio Oriente y África del Norte en la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Ileana Ros-Lehtinen, advirtió que José Luis Merino tiene cuentas pendientes con la justicia de su país. 

“La semana pasada, yo firmé una carta liderada por mi querido amigo Albio Sires, de Nueva Jersey. Él lideró esta carta al Departamento del Tesoro urgiéndole que designe al viceministro salvadoreño de Exteriores, José Luis Merino, como un (presunto) capo Kingpin del narcotráfico por sus vinculaciones con actividades ilícitas, con tráfico de drogas, con lavado de dinero para las FARC, las FARC, que es designada por los Estados Unidos como una organización terrorista extranjera”.


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